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las cuentas remuneradas
20 Abr 2019

Cuentas Remuneradas, Todo lo Que Necesitas Saber

Si has oído hablar de las cuentas remuneradas, pero no tienes claro el concepto, en este artículo vamos a tratar de orientarte sobre este tipo de producto financiero que te ofrece una cierta cantidad de dinero por las cantidades que depositas. También definimos los parámetros por los cuales es posible identificar la mejor de las cuentas para tu situación.

Con las cuentas remuneradas tienes la oportunidad de generar un interés compuesto sobre tu capital, y acumular dinero que luego podrás reinvertir o utilizar a tu antojo. Y todo ello, contando con tu dinero para una emergencia, si se diera.

¿Qué son las cuentas remuneradas?

Las cuentas remuneradas son un tipo de cuenta que te ofrece una rentabilidad aumentada sobre tu dinero si la comparas con una cuenta corriente. Además, la capacidad operativa desde este tipo de productos es más flexible que la de cualquier depósito bancario. El tipo de interés de la que hayas elegido se aplica al saldo del que dispongas en la cuenta, y se aplica a un periodo de tiempo limitado. Es decir, que mientras mantengas dinero siempre estarás ganando algún interés, y cuanto mayor sea la cantidad depositada, mayor será para ti su rentabilidad.

Como principal característica de las cuentas remuneradas destacamos que no se exige un saldo máximo ni mínimo, aunque cada entidad bancaria te puede solicitar el cumplimiento de algunos requisitos más específicos. Gracias a ello, sin embargo, los bancos se pueden permitir ofrecerte una bonificación de rentabilidad más jugosa a razón de mayor cantidad de dinero. Y tu dinero siempre estará completamente disponible en cualquier momento, sin que se produzcan costes por comisiones, gastos o imposiciones negativas sobre el capital.

Debes tener en cuenta que la mayoría de las cuentas remuneradas no permiten la asociación de domiciliaciones o el cobro de recibos. Tampoco permiten la solicitud de préstamos ni se vinculan con tarjetas de débito o crédito. Debes estudiar con cuidado las prestaciones y condiciones que te ofrece cada entidad bancaria para saber si se ajusta a tus necesidades de control de tu dinero antes de contratarlas.

Las que podemos considerar como mejores cuentas remuneradas suelen ser productos que te ofrecen una gran rentabilidad desde el mismo momento del ingreso del dinero. Estos intereses a tu favor pueden ser bajos al principio, pero generan una bonificación para cualquier depósito bancario que tengas disponible. Dichos intereses se abonan en la cuenta, que crece y aumenta, por tanto, la base sobre la que se aplica el interés con el que estás ganando. Es decir, aunque no hagas nada con tu dinero, la cuantía irá creciendo cada vez más con el tiempo.

Tipos de cuentas remuneradas

Las cuentas remuneradas, en general, disponen de dos enfoques bien diferentes. Conociendo cada tipo y sus características propias, podrás optar por uno u otro:

  • Las cuentas corrientes con remuneración: este tipo de cuentas remuneradas ofrecen los mismos servicios que una corriente unida a la rentabilidad de una de ahorro. Este tipo de producto, en algunos casos, requiere de un mínimo de vinculación, y los periodos de depósito del dinero en la cuenta del banco tendrán un efecto decisivo sobre el interés que te vayan a reportar.
  • Las cuentas de ahorro remuneradas: este tipo de soluciones permiten depositar el dinero y retirarlo cuando lo necesites. La operativa y los servicios asociados se encontrarán, en cambio, limitados, generándose mayor retorno de la inversión al aceptar estas condiciones que cuando eliges una cuenta corriente remunerada.

¿Cómo identificar la mejor cuenta remunerada?

Para poder identificar la que será para ti la mejor cuenta remunerada, necesitas antes evaluar tus propias necesidades de ganancia y de disponibilidad de tu capital. Una vez que las tengas claras, podrás estudiar las ofertas de los bancos en busca de la mejor oferta para ti. Para ayudarte a elegir la mejor cuenta remunerada, puedes fijarte en una serie de aspectos clave:

  • La rentabilidad: esto es lo primero que necesitas observar, la cantidad de interés anual que recibirás por el dinero depositado. Normalmente, se refleja en el porcentaje de TAE. En ocasiones existen intereses de promoción para nuevas cuentas, válidos durante cierto número de meses, así que fíjate en los detalles sobre rentabilidad cuando vayas a contratar.
  • Las comisiones: el segundo aspecto principal en el que necesitas fijarte son las comisiones que la entidad bancaria te va a cobrar por usar la cuenta remunerada. Puede haber casos, según el volumen de dinero depositado, en que las comisiones pueden consumir tus intereses, así que busca aquellas más bajas o la ausencia absoluta de las mismas.
  • El saldo máximo y mínimo: algunas cuentas remuneradas y depósitos en el banco exigen un mínimo de dinero depositado, y del mismo modo pagan ciertos intereses hasta una cantidad máxima. Necesitas observar con detenimiento las condiciones de mínimo y máximo para escoger el producto perfecto para ti.
  • Los plazos para los intereses y los periodos de permanencia: denominamos plazo al tiempo que el banco propone para entregarte el interés de su oferta. La permanencia es el periodo que deberás permanecer con la cuenta abierta para que la rentabilidad se mantenga o pueda aumentar.

Consideraciones de cara a abrir una cuenta remunerada

Muchas personas que buscan un producto que dé rentabilidad a su dinero pasan por alto los impuestos, y las cuentas remuneradas no están exentas de ellos. Los impuestos en este caso se pagan por la rentabilidad generada, lo cual significa que el banco, sobre tu porcentaje de interés en beneficio, te cobrará una cierta cantidad para el pago de dichos impuestos. Es una gestión que las entidades hacen por norma, realizando la tributación ante Hacienda y proporcionándote tus beneficios netos directamente.

Las cuentas remuneradas pagan distintos tipos de interés en función del rango de dinero que hayas ingresado en ellas. Esto significa que puede ser más rentable tener, por ejemplo, 4 cuentas de unos diez mil euros cada una, que solo una con los cuarenta mil euros juntos. Para saber cómo operar en tu beneficio con las cuentas con remuneración, tienes que leer al detalle la letra pequeña.

Por otro lado, las cuentas remuneradas, normalmente, no tienen límites de mínimo o máximo a la hora de ingresar el dinero sin más, y tienes siempre disponibilidad total del dinero. Si tienes una cuenta corriente, es muy probable que te resulte interesante pasar cierta cantidad a una cuenta remunerada. De este modo podrás recibir siempre el mayor porcentaje de interés por el dinero. Y podrás recurrir a esa cantidad depositada en cualquier momento. Toda pequeña fortuna o colchón para emergencias se inicia muy habitualmente con pequeños importes que van sumando intereses o nuevos ingresos cada cierto periodo. Sin darte cuenta, acumularás unos buenos ahorros pasado un tiempo.

Consejos de uso de las cuentas remuneradas

Cuando desees recurrir a una cuenta remunerada, además de atender a los porcentajes de TAE y TIN para el beneficio que obtendrás por el dinero invertido, es aconsejable que observes qué periodo de liquidación propone el banco sobre el saldo medio. Por ejemplo, si la liquidación es mensual, los intereses que se generan se calculan sobre el saldo medio del mes. La liquidación de los intereses puede ser mensual o anual, y es recomendable que elijas las cuentas con el primer tipo de liquidación, porque podrás ver crecer mes a mes tu dinero depositado, algo que puede resultar más útil y reconfortante.

Aunque las cuentas remuneradas no suelen exigir importes mínimos para proporcionar una remuneración, sí que lo hacen para poder ofrecerte algún tipo de beneficio. Es decir, si tienes pensado depositar una cantidad muy pequeña, probablemente no te interese en absoluto contratar una cuenta de este tipo.

Te recomendamos que busques una cuenta con remuneración que te cobre las mínimas comisiones por mantenimiento o administración. Aunque es cierto que es muy difícil que las comisiones de la entidad se acaben comiendo los intereses a tu favor, mejor si no se da esa situación en absoluto, evitando cualquier posible situación de incurrir en gastos.

Deberías fijarte si el producto financiero con remuneración te garantiza transferencias gratuitas. No olvides que las cuentas de este tipo son, en realidad, un paso intermedio para ingresar dinero antes de utilizarlo para otro fin en un momento determinado. Tanto si quieres comprar algo como invertirlo en depósitos de otro tipo o en bolsa, o cualquier otro uso personal que se te ocurra, es obvio que acabarás moviendo el dinero a otra cuenta antes o después. Si el banco te ofrece transferencias gratuitas, no perderás nada de tus beneficios con las operaciones.

Aunque puede que encuentres alguna cuenta remunerada que sí acepte la domiciliación de recibos y la vinculación de tarjetas, te recomendamos que, para este fin, sigas utilizando una cuenta corriente o cuenta nómina. La finalidad de una remunerada es la generación de un beneficio sobre cierto capital, y no es recomendable que la compagines con otras funciones.

Ahora que conoces los detalles de las cuentas remuneradas, podrás decidir mejor si es el producto que te interesa, así como comparar de manera adecuada entre las ofertas de cada entidad.