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Cuentas Sin Comisiones Existen
24 Oct 2019

¿Existen Realmente Cuentas Sin Comisiones?

Las cuentas sin comisiones son una especie de leyenda. De cuando en cuando oyes hablar de ellas, pero luego no está claro que existan… ¿no? Vamos a romper el mito y a analizar si realmente existen este tipo de cuentas.

Qué son las comisiones en tus cuentas bancarias

Las comisiones son cargos que hace la entidad bancaria en virtud de determinados servicios. En principio, la empresa puede fijar las tasas que más le convenga. Sin embargo, si estás alerta podrás evitar alguno de estos cargos.

En primer lugar, debes saber que tienes derecho a conocer todas las comisiones aplicables a cualquier producto financiero o de crédito que contrates. Una vez que analices las comisiones a las que estás sujeto, podrás estudiar cuáles de ellas son evitables.

Principales comisiones bancarias

Las comisiones bancarias más típicas son:

  • Comisión de mantenimiento. Esta tasa se cobra simplemente por tener una cuenta abierta en una entidad.
  • Comisión por transferencias. Se trata de un cargo impuesto cada vez que mueves dinero entre cuentas. Su cobro dependerá de tu contrato, pudiendo resultar que algunas transferencias (como las internacionales) son más caras que otras.
  • Comisión de administración. Normalmente, se cobra cuando el banco realiza alguna operación en tu cuenta, como movimientos de crédito.
  • Comisión por emisión o mantenimiento de instrumentos de pago. Suelen cobrarse cuando pides una tarjeta de crédito o débito, así como periódicamente por mantener este instrumento de pago operativo.
  • Comisión por retirada de efectivo. Normalmente, la pagas cuando sacas dinero en un cajero que no pertenece a tu entidad bancaria o a su grupo.
  • Comisión por descubierto. Es la temida comisión cobrada cuando tu cuenta se queda en números rojos.
  • Comisión por reclamación de posiciones deudoras. Se trata de una tasa que te cobra la entidad por reclamarte dinero. Por eso suele ir asociada a la comisión por descubierto.

Qué tasas te ahorras en las cuentas sin comisiones

Aunque cada cuenta depende de su contrato, y este de la entidad, existen algunas tasas que serán fácilmente evitables al contratar una cuenta sin comisiones.

Las comisiones de mantenimiento

Así, la mayoría de entidades financieras ofrecen productos libres de comisiones por mantenimiento. A cambio, es frecuente que te pidan que contrates ciertos servicios o domicilies un número determinado de recibos. También puede ser que te pidan domiciliar la nómina.

¿Cuánto ahorras al contratar este tipo de productos? El ahorro medio se estima en casi 5,50 euros trimestrales.

Las comisiones por transferencias

En este caso puedes evitarlas siempre que contrates un servicio que incluya transferencias gratuitas. Muchos operadores ofrecen este tipo de ventajas en la Zona SEPA, lo que implica que no pagarás por ninguna transferencia europea.

¿Cuánto puedes ahorrar? Como sabes, las comisiones por transferencias dependen del número de movimientos que hagas, las cuentas de destino y el volumen de capital que transfieras. Sin embargo, la media es de aproximadamente el 0,36 % por operación.

Pero, atención, porque estas tasas tienen truco. Incluso en el caso de que contrates una cuenta libre de comisiones, es probable que el banco te cobre por servicios asociados como:

  • Transferencias urgentes. Se realizan en menos de 24 horas.
  • Acuse de recibo. Tanto tú como el destinatario recibiréis un justificante de la operación en cuanto tenga efecto.

Las comisiones de administración

No suelen ser muy caras, pero el problema es que se aplican cada vez que se opera con la cuenta. Por eso conviene limitarlas a productos de ahorro.

Si negocias con tu entidad es probable que te dejen hacer un número limitado de operaciones antes de empezar a aplicar la comisión. En algunos casos podrías librarte por completo de estas tasas, ahorrando hasta 0,50 € por cada consulta, movimiento o apunte en general.

Las comisiones de emisión o mantenimiento de tarjetas

Estas cargas no son las más voluminosas, pero sí una de las más molestas, porque… ¿Acaso no queremos tener disponible nuestro dinero a través de la tarjeta de crédito?

En este caso es fácil que encuentres alguna cuenta sin comisiones que te permita disponer de una tarjeta de débito gratuita. Incluso podrías conseguir una tarjeta de crédito gratuita a cambio de vincular ciertos productos a tu cuenta asociada.

Nos referimos a un ahorro de entre 20 y 35 € anuales, así que vale la pena que inspecciones detenidamente las condiciones de tu banco antes de contratarlo.

Las comisiones por retirada de efectivo

La forma más fácil de evitar estas comisiones es asegurarte de que tu banco dispone de una buena red de cajeros. También hay entidades asociadas que permiten realizar un número de disposiciones limitado antes de empezar a cobrar comisión.

Es prácticamente imposible que te libres de este cargo, que oscila entre el 1 y el 4 % del importe que saques del cajero.

Las comisiones por descubiertos

En este caso hablamos de un mínimo de 15 € cada vez que la cuenta se quede en números rojos. Pero la buena noticia es que muchos clientes han conseguido impugnar estas comisiones por no haber sido informados adecuadamente de su existencia y funcionamiento. De modo que, si estás dispuesto a prescindir del servicio de descubierto podrás evitar su pago.

Las comisiones por reclamación de posiciones deudoras

Estas tasas son de las más conflictivas, ya que derivan de un impago por tu parte. Por eso es muy difícil librarse de ellas.

Podrías anularlas o impugnarlas siempre que el cobro sea abusivo o no se te haya avisado de la forma de calcularlo. Pero, en general, te tocará cargar con este tipo de comisión.

Conclusión sobre las cuentas sin comisiones

Además de estas cargas existen otros tipos de comisiones. Por ejemplo, por correspondencia o avisos al teléfono, por operaciones en ventanilla o por pedir certificados.

De modo que los productos «sin comisiones» deben observarse con lupa, porque lo más probable es que solo te eviten el pago de algunas de estas tasas. Como ya te hemos indicado, otras podrás evitarlas tú, aunque siempre quedarán algunas de las que te tendrás que hacer cargo.

Así, las cuentas sin comisiones no son del todo un mito. En la práctica puedes no pagar este tipo de tasas. Pero puede que tengas que asociar productos para evitar su pago o prescindir de servicios como la atención en persona o las tarjetas de crédito.

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