Blog de finanzas personales

Administrar sus finanzas personales no tiene que ser una tarea desalentadora.
Los Minicreditos Nuevos
8 Ago 2019

¿Los Minicreditos Nuevos O Los Préstamos Personales De Siempre?

En los últimos años han aparecido en el mercado los micropréstamos y minicreditos nuevos, y gracias a su sencillez y conveniencia están siendo todo un éxito. Se estima que este tipo de préstamo es el más solicitado por personas de la clase trabajadora. Y es que puede ser la solución más fácil para salir de un apuro.

¿Cómo funcionan los minicreditos nuevos?

Se trata de un producto financiero no bancario que te permite obtener préstamos de hasta mil euros que deben ser devueltos en el plazo de aproximadamente un mes. Este tipo de financiación nació para ayudar a hacer frente a pagos imprevistos y urgentes, como la reparación de un coche que deja de funcionar, una avería en casa o para llegar a fin de mes cuando se han juntado muchos imprevistos de manera puntual.

Una de las principales ventajas de los minicréditos es que tienen un funcionamiento muy rápido y en menos de 48 horas tendrás el dinero en tu cuenta. A diferencia de otros métodos de financiación, este tipo de minicréditos son muy ágiles y, además de plazos cortos, requieren poca documentación, por lo que son la opción ideal para salir de un apuro.

¿Cómo funcionan los préstamos personales?

Por lo general, son un acuerdo bancario en el que una entidad financiera presta una cantidad determinada a cambio de la devolución de esta más una cantidad en forma de intereses, a lo largo de un plazo determinado.

Normalmente, la devolución de estos préstamos se hace por cuotas mensuales, priorizando la liquidación de los intereses sobre el montante principal. Así, si pides 100 000 euros a un 9 % de interés y pagas 10 000 el primer año, estarás pagando 9 000 euros de intereses y solo habrás amortizado 1 000 del préstamo. Al año siguiente (quedarán 90 000 euros por pagar), de los 10 000 euros que pagues 8 100 irán a pagar intereses y 1 900 amortizarán la deuda.

Para solicitar un préstamo tienes que presentar una serie de documentación a la entidad financiera (nóminas, Declaración de la Renta, estado de tus cuentas, etc). Una vez tengan tu documentación, se encargarán de informarte de si has sido aceptado o no, y conseguirás el dinero. Este proceso puede llevar días o semanas dependiendo de la cantidad que solicites y del tipo de préstamo.

¿En qué se diferencian los minicréditos de los préstamos personales?

Pese a que ambos productos te permitirán conseguir dinero a cambio de su devolución más el pago de intereses, en realidad son productos financieros muy distintos. Por un lado, los préstamos personales te permiten conseguir más dinero, con un mayor plazo de devolución y pagar un menor tipo de interés. Sus contrapartidas son la lentitud y que, a menudo, tienes que explicar en qué te vas a gastar el dinero y presentar justificante de que así ha sido.

Sin embargo, los minicréditos te permiten conseguir el dinero casi al instante y sin dar explicaciones. Aunque, en este sentido, son mucho más flexibles, tienen como contrapartida que los plazos de devolución son mucho más cortos y un tipo de interés más alto.

¿Me interesa más un préstamo personal o un minicrédito?

La respuesta es: depende. Depende de la situación y la urgencia con la que necesites el dinero y la finalidad que le vayas a dar.

Los minicréditos son muy útiles para hacer frente a gastos imprevistos pero que sepas que vas a poder devolver fácilmente en el corto plazo: gastos no presupuestados a final de mes, reparaciones urgentes y todos aquellos desembolsos que no pueden esperar podrían hacerse frente con este tipo de financiación.

Los préstamos, por su parte, son más baratos en términos relativos, ya que el porcentaje de interés es siempre mucho menor, pero tienen más barreras para ser concedidos y su devolución suele ser menos ágil. Es más, si solicitas cancelar el préstamo antes de tiempo, el banco puede cargarte unos gastos de cancelación que no se ven reflejados en el tipo de interés. Gastos más importantes, como la compra de un coche nuevo, unas vacaciones o los muebles de tu casa, se financian mejor con este tipo de préstamos.

¿Qué pasa si estoy en la lista ASNEF o RAI?

Pues, de nuevo, depende. Si estás en una de estas listas por el impago de alguna factura o algún otro pago pendiente, podrás conseguir los minicréditos sin problema. Sin embargo, si el solicitante está registrado en ASNEF o RAI por deudas con entidades financieras, no le será posible acceder a financiación.

En el caso de los préstamos, que tu nombre esté incluido en cualquiera de las dos listas, por la razón que sea, es motivo para que se rechace tu financiación, ya que se considerará que eres un cliente de riesgo y existe probabilidad de impago.

En el caso de los minicréditos, estar en la lista ASNEF no te perjudica en cuanto al tipo de interés que tengas que pagar, ya que se calcula independientemente de tu situación, y es para todos los clientes igual.

Cosas a tener en cuenta antes de optar por una solución u otra

Antes de inclinarte por una solución u otra, siéntate a pensar los pros y los contras de cada situación. Si necesitas el dinero con urgencia o prefieres no esperar; piensa, también, si vas a poder hacer frente a la liquidación del préstamo en su plazo correspondiente. Los minicréditos son concedidos por empresas que no son ni entidades financieras ni bancarias, por lo que, al no estar reguladas por el Banco Central Europeo, pueden cobrar comisiones o incluir cláusulas mucho más agresivas que un banco comercial.

Si no puedes pagar los recibos en el tiempo pactado, ambos tipos de préstamo te pueden cobrar comisión, pero la que cobre un banco corriente será mucho más moderada que en una empresa de minicréditos y microcréditos.

Si quieres comparar los tipos de interés para saber cuál es la diferencia de precio, no calcules el tipo de interés que pagas al mes al igual que lo que pagas en un año. Para poder compararlo tendrías que homogeneizarlos, calculando cuánto equivalen ambos en tipo de interés anual o mensual. De esta manera, sabrás cuánto dinero pagarías de diferencia bajo las mismas condiciones de cantidad y plazos.

No enlaces préstamos con préstamos ni minicréditos con minicréditos. Si utilizas estos recursos de manera habitual, estás perdiendo dinero, ya que estarás pagando intereses frecuentemente por un dinero que no disfrutas. Para solucionar esta situación, dedica un rato a ajustar tu presupuesto mensual con tus medios económicos propios y procura reducirlo lo suficiente como para poder ajustar ese desfase, aunque sea en varios meses. Haciendo esto, a la larga ganarás dinero, ya que, además de no tener que pedir el dinero por adelantado, dejarás de gastar en intereses que no aportan beneficio a tu calidad de vida.

¿Cómo afectan los minicréditos y préstamos a mi score crediticio?

El score crediticio es una medida que utilizan los bancos para saber el riesgo que supones como cliente a la hora de valorar tu perfil para un préstamo y decidir las condiciones bajo las que te lo conceden. Normalmente, si tu perfil es seguro, conseguirás mejores condiciones de intereses y gastos que si tu perfil es inseguro.

El score oscila entre los 300 y los 850 puntos y para calcularlo se tienen en cuenta los siguientes aspectos:

  • El dinero del que dispones una vez se deducen los gastos fijos de tu nómina (sueldo, alquiler, recibos, etc).
  • La puntualidad con la que pagas recibos, productos financieros.
  • La probabilidad de impago.
  • Si, en caso de tener o haber tenido otros créditos, los pagos se han realizado con puntualidad o si has tenido dificultades.
  • Capacidad de endeudamiento o cuánto podrías endeudarte en tu situación actual.
  • Que no tengas o hayas tenido problemas en los pagos de las cuotas de tus tarjetas de crédito.

En el caso de los préstamos personales, siempre y cuando los pagues puntualmente y sin problemas, aumentarás tu score crediticio, haciendo más fácil y económico pedir otros préstamos en el futuro.

Cuando, sin embargo, pides microcréditos, estos no se tienen en cuenta a la hora de calcular el score, ya que son préstamos de entidades no financieras y, por lo tanto, el banco no tiene constancia sobre ellos. En este sentido, son como si pidieras el dinero prestado a un familiar o amigo. No obstante, en caso de impago, ocurre como con los préstamos bancarios: tu nombre sí que podría incluirse en la lista ASNEF o RAI.

Ahora que ya conoces en profundidad ambos tipos de financiación, puedes comprobar que no existe una alternativa mejor que la otra, ya que ambas tienen sus ventajas y desventajas. Un minicrédito te dará inmediatez y flexibilidad, mientras que un préstamo personal será más económico pero más burocrático.

En la actualidad, existen numerosas entidades que conceden minicreditos nuevos y, como expertos en finanzas, en Bonsai Finance sabemos que tomar una decisión puede ser complicado. Es por eso que con nuestra intervención conseguirás el mejor acuerdo posible con los intereses más ajustados y la mayor transparencia. ¡Somos el servicio que necesitas!