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Prestamos Rapidos Libres
6 Mar 2019

Prestamos Rapidos Libres de Seguro de Amortización

Como expertos del sector, en Bonsai Finance somos conscientes de que en los últimos años se ha disparado la demanda de prestamos rapidos. Algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta la gran cantidad de ventajas que ofrecen en comparación con los préstamos de la banca.

De todas esas ventajas hoy queremos centrarnos especialmente en una muy importante: la no obligatoriedad de contratar un seguro de amortización.

¿Qué es el seguro de amortización de un préstamo?

Un seguro es un contrato a través del cual se asegura un riesgo. Es decir, se establece una compensación que una de las partes recibirá si la otra parte contratante no cumple con sus obligaciones.

En el caso concreto del seguro de amortización de préstamos, estamos ante una cobertura que se aplica con mucha frecuencia en los préstamos hipotecarios, aunque cada vez es más frecuente verla en otros préstamos y créditos.

Cuando tienes que devolver una determinada cantidad de dinero a plazos la entidad que te ha prestado esa cuantía asume el riesgo de que pueda ocurrirte algo que impida que cumplas con tu obligación.

Está claro que entre todo lo que puede pasarte, lo peor para ti y para la entidad de crédito es que fallezcas. Si llega a darse este caso, la obligación de devolver la cuantía podría llegar a extinguirse si no tienes herederos o estos no pueden hacer frente al pago, por lo que quien te hubiera prestado el dinero se quedaría sin cobrar.

Hace mucho tiempo que las aseguradoras fueron conscientes de este riesgo y sacaron al mercado un producto específico para cubrirlo: el seguro de amortización.

Se trata, en realidad, de un subtipo de seguro de vida que garantiza que en caso de fallecer el titular del mismo, y en algunos casos incluso de que se vea aquejado por gran invalidez, pagará directamente al acreedor todo o al menos una parte de la cuantía adeudada.

No puedes suscribir un seguro de amortización que cubra todos tus préstamos de forma conjunta, sino que cada préstamo debe tener su propio seguro.

¿Es obligatorio el seguro de amortización?

Debido al uso frecuente de cláusulas abusivas por parte de los bancos en las últimas décadas, la legislación está apostando ahora por un sistema más transparente que otorga mayor libertad al consumidor.

Ahora mismo, ninguna entidad bancaria o de crédito puede obligarte a contratar un seguro de amortización si pides un préstamo hipotecario o un préstamo personal.

Pero quien hace la ley hace la trampa. Aunque oficialmente no pueden exigirte asegurar el riesgo de que fallezcas y dejes el préstamo personal sin pagar, en la práctica muchas entidades sí lo hacen. No te imponen la contratación de forma expresa, pero a la hora de la verdad la mayoría de las entidades bancarias se niegan a otorgar préstamos personales si el deudor no se aviene a celebrar un contrato de seguro de amortización.

Es cierto que este producto no es negativo, puesto que te asegura que si llega a pasarte algo el préstamo quedará pagado y tu familia no tendrá que hacer frente a él. Pero tampoco debes perder de vista que pagar este seguro te supondrá un gasto que posiblemente no tuvieras previsto a la hora de pedir dinero prestado. Esto puede hacer que acabes pagando más de lo que querías por obtener dinero a préstamo.

Préstamos rápidos libres de seguro de amortización

La existencia de este tipo de seguros hace que para muchas personas sea un poco más difícil acceder a financiación a través de la vía tradicional, por lo que tienen que buscar nuevas alternativas.

En este escenario, el minipréstamo rápido se consolida como la mejor opción. En este caso no se obliga nunca al consumidor a que contrate ningún tipo de seguro, lo que hace que, para el interesado, acceder a esa financiación que necesita sea más sencillo, más rápido y también más barato.

Sin seguro, tienes más posibilidades de acceder a micropréstamos online

Cualquiera de nosotros podemos tener una necesidad puntual de dinero, pero si ya hemos superado la barrera de los 67 años podemos vernos en problemas para obtener financiación.

Si acudimos a un banco y es necesario contratar un seguro de amortización es casi seguro que no obtendremos el dinero deseado, puesto que muchas aseguradoras no hacen seguros de vida de este tipo a personas que tienen más de 67 años.

Esto implica que una persona mayor, que seguramente dependerá de su pensión de jubilación o incluso de una pensión de viudedad para vivir, tendrá muy limitadas sus opciones de financiación externa.

Sin embargo, como esta figura del seguro no existe cuando se trata de préstamos online rápidos, no nos veremos discriminados por razón de nuestra edad si necesitamos ayuda económica.

Olvídate de los avales

Otra figura típica cuando se solicita dinero a una entidad bancaria es la del aval. Es decir, que hace falta una tercera persona que ofrezca sus bienes o su nómina a modo de seguro. Esto implica que si tú como titular del préstamo no lo devuelves, el pago se le exigirá a tu avalista.

Ahora imagina que no haya nadie en tu entorno que pueda avalarte o que por motivos personales o éticos no quieras implicar a nadie en tus necesidades financieras; ¿qué puedes hacer?

Está claro que si el banco te pide un aval y tú no puedes ofrecerlo estarás en la misma situación que la persona de edad avanzada de la que hablábamos en el ejemplo anterior ya que se te estará discriminando para acceder a la financiación.

Y justo aquí encontramos otra de las ventajas del préstamo rápido. Para obtenerlo no te van a pedir un aval en ningún caso.

La entidad decidirá si te concede o no el dinero que necesitas en función de tus condiciones personales y patrimoniales, sin exigir que venga otra persona a poner sus bienes a modo de seguro de pago.

RAI, ASNEF y otros ficheros de morosos, ¿me impiden acceder a un préstamo rápido?

Si estás en los ficheros de impagados o de morosos es más que probable que no puedas obtener financiación, lo que puede suponer un grave problema para ti y dejarte en una situación de vulnerabilidad económica.

Como hemos ido viendo, las empresas especializadas en préstamos rápidos han reducido al mínimo los requisitos exigibles a sus clientes para prestarles dinero. Esto implica que han hecho desaparecer muchas de las barreras que tradicionalmente los consumidores se pueden encontrar cuando le piden dinero al banco.

De ahí que la inscripción en un fichero de morosos no sea causa directa para no prestar dinero. Lo que hacen estas entidades es valorar la situación económica del cliente.

Si estás inscrito en ASNEF o entidades similares por una deuda que no sea importante, no tendrás problema a la hora de obtener un micropréstamo.

Prestamos rapidos vs préstamos tradicionales: todo un mundo de contrastes

Con lo que has podido leer hasta ahora ya te habrás dado cuenta de que existe una gran diferencia entre pedir dinero a una entidad de prestamos rapidos y pedírsela a un banco. Vamos a ver esas diferencias de forma más esquematizada para entenderlas mejor.

Si pides un préstamo a un banco:

  • Vas a tener que presentar mucha documentación para acreditar tu solvencia.
  • Posiblemente te pedirán que contrates un seguro de amortización e incluso que presentes un aval.
  • Firmar el contrato de préstamo ante notario supondrá un gasto extra que tendrás que asumir.
  • Si tu nombre figura en algún fichero de morosos tendrás más dificultades a la hora de obtener el dinero que necesitas.
  • En caso de que hayas sobrepasado los 67 años lo tendrás especialmente difícil para que una entidad bancaria te preste dinero.
  • Es un proceso con mucha burocracia, así que puedes tardar semanas en acceder al dinero que necesitas.

Si pides el dinero a una entidad de micropréstamos:

  • La documentación a presentar es mínima. Normalmente vale con el DNI y algún documento que justifique que tienes ingresos (puede ser un salario, una pensión, una prestación de desempleo, etc.).
  • No tendrás que contratar seguro de amortización ni presentar avales de ningún tipo.
  • La contratación se hace de forma directa entre el prestamista y el prestatario, es decir, no hay que acudir al notario, lo que ahorra gastos y tiempo.
  • Normalmente no se establecen límites máximos de edad para los clientes. Pero siempre hay un límite mínimo que es tener 18 años.
  • Todo el proceso de contratación se hace online, por lo que obtienes respuesta en unos pocos minutos y el dinero lo recibes en un plazo que, como mucho, será de 48 horas. Puedes solicitar préstamos rápidos online desde cualquier lugar del mundo y en cualquier momento.

La conclusión que extraemos de todo esto es que, si necesitas una cantidad de dinero que no sea demasiado elevada, la forma más fácil y rápida de obtenerla es acudir a entidades especializadas en prestamos rapidos. Te ahorrarás dinero al no tener que contratar seguros ni productos adicionales y a la vez tiempo, ya que podrás acceder a la financiación de forma más rápida.