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Prestamos Urgentes para Agobios
26 Abr 2019

Prestamos Urgentes para los Agobios Puntuales

Los prestamos urgentes son unos productos financieros que, hasta la llegada de este nuevo siglo, no habían sido, precisamente, los preferidos de la parte de la población que buscaba fondos para sus proyectos fuera del ámbito de la familia y los amigos.

¿Qué es lo que ha llevado a esta situación, en la que se han convertido en una alternativa a la que cada vez se suma más gente? La respuesta no es unívoca y, además, se ha ido configurando en épocas distintas. Por eso vale la pena que repasemos por qué los préstamos urgentes se han consolidado como opciones idóneas para la financiación de los particulares. Toma nota de lo que, a continuación, te vamos a contar.

Los prestamos urgentes son para los particulares

En primer lugar, tenemos que aclarar que hay una circunstancia que suele coincidir en todos los perfiles que se interesan por este tipo de productos financieros. Se trata, como la propia denominación de dicho producto implica, de la urgencia con la que se necesita una financiación que no destaca por su alta cuantía.

Por estas razones estos préstamos han sido diseñados para particulares y no para empresas. Recurrir a ellos implica que, ante la necesidad de hacer frente a determinados pagos inmediatos, no existe ni solvencia, ni liquidez. Una solvencia y una liquidez que los clientes que solicitan estos préstamos confían en recuperar a corto y medio plazo.

Es una carencia puntual lo que ha originado la petición del préstamo urgente, pero la misma acreditación de unos ingresos regulares que pide, como garantía, la entidad de crédito que lo concede demuestra que este problema es circunstancial y temporal y puede ser subsanado mediante los ingresos que, en un futuro cercano, va a conseguir el beneficiario.

Como puedes imaginar, un particular no pide estos préstamos, por ejemplo, para gastos tan cuantiosos como pagar los muebles de una nueva casa. Uno de estos préstamos, en estos casos, solo le vendría bien para abonar un porcentaje que le faltara pagar de la compra total. Asimismo, tampoco son préstamos pensados para las grandes empresas. Sin embargo, una pyme sí que podría hacer uso puntualmente de uno de estos productos financieros, sin ir más lejos, para poder costearse una máquina.

¿Por qué estos productos financieros se adaptan a determinados perfiles de usuarios?

Poco a poco hemos ido definiendo los perfiles que van a sentir un especial interés por los préstamos urgentes. A grandes rasgos, son unos productos financieros que tienen unas características muy atractivas para los emprendedores.

Nos referimos tanto a las personas que están empezando a montar su propia empresa como a las que ya llevan algún tiempo con las suyas en marcha y siguen necesitando financiación ocasional para mantenerlas a flote o hacerlas crecer. Los autónomos son, sin duda, los trabajadores que más pueden requerir estos préstamos.

Pero no los van a necesitar, en principio, para pagar los abundantes impuestos a los que tienen que hacer frente en nuestro país todos los meses. De la misma manera que un particular tampoco debe hacer uso de estas aportaciones para abonar los que conocemos como gastos corrientes. Gastos como los suministros de la luz y del agua o la cuota del colegio de los hijos, que van a tener que ser afrontados cada mes.

Para abonar todos estos gastos, es preciso tener una situación económica estable a medio plazo. Un préstamo urgente no ha sido ideado para esta clase de desembolsos que llegan mensualmente, sino para las necesidades que se presentan ocasional y circunstancialmente. Si no puedes abonar los gastos corrientes de forma habitual, lo que tienes que hacer es reformular la partida que destinas a gastos de tu presupuesto doméstico.

Recurrir a los préstamos inmediatos te puede salvar del problema en alguna ocasión puntual, pero no debe convertirse en un comodín frecuente. Si se hiciera este uso de ellos, no tardaría en darse un sobreendeudamiento, debido a la acumulación de los intereses por pagar.

Una evolución que los ha consolidado atractivos

Los préstamos urgentes existen desde que la actividad de la financiación comenzó a regularse de manera oficial. Siempre hubo personas que necesitaban el dinero con una mayor rapidez y, por tanto, estaban dispuestas, para conseguirlo, a ceñirse a las condiciones de devolución que acordaran con quienes se lo dejaban. Unas condiciones que, por lo general, solían ser más exigentes que las que caracterizaban a los préstamos comunes, para cuya devolución se contemplaba un periodo de tiempo más amplio.

Ya más cerca de nuestros días, estos préstamos se regularizaron como unos productos financieros especiales en el marco del mercado del crédito. A finales del siglo XX ya constituían unos diferenciados de los préstamos y créditos habituales y eran anunciados en los medios de comunicación de masas como préstamos inmediatos. Se valoraba sobre todo la rapidez con la que se recibía el dinero, lo que perfilaba un nicho de mercado para estos productos muy específico. No dejaban de ser, por tanto, todavía unos productos secundarios en el ámbito financiero. Por sus condiciones (en especial por sus intereses) se remitían a usos muy aislados.

No obstante, con la llegada del siglo XXI se iba a producir un hecho clave en la historia de la humanidad que también tendrían consecuencias significativamente muy positivas para la evolución de estos productos financieros: la consolidación popular de Internet.

Internet como clave del crecimiento de estos préstamos

La posibilidad de comunicarse en red (más allá del número de personas y de la distancia entre ellas) en tiempo real ha significado, sin duda, la mayor ventaja a la hora de apostar por estos productos financieros. Si los antiguos préstamos rápidos ya ofrecían la atención telefónica como un avance, en comparación con las reuniones en las sedes de los bancos tradicionales, en materia de inmediatez, la posibilidad de operar por Internet superaba esta agilidad en las gestiones.

En este sentido, el ahorro relativo a trabajar por Internet (necesidad de menos trabajadores e inmuebles) permitió a determinadas entidades de crédito, alternativas a la banca de toda la vida, hacer unas economías de escala que posibilitaron ofrecer unas condiciones más ventajosas a los clientes.

La tramitación online facilitó, por una parte, la comodidad de la realización de las gestiones de solicitud del préstamo urgente. Por otro lado, contribuyó a promocionar unos productos más atractivos y que los clientes no los observaran solo como una última instancia, tal y como solía suceder a finales de los años noventa del siglo pasado.

Otro acontecimiento histórico sería clave a la hora de afianzar estos productos financieros entre los españoles. Presta atención a lo que vamos a comentarte.

Una crisis económica como relanzamiento de los préstamos urgentes

Igual que la llegada de Internet a nuestras vidas supuso una evidente mejora de nuestras condiciones de comunicación, que ya no tendrían ni de lejos las mismas limitaciones de tiempo y espacio, un episodio histórico negativo contribuiría a impulsar los prestamos urgentes.

Nos estamos refiriendo a la crisis económica estructural que comenzó en 2008, la cual afectó sensiblemente al sistema bancario de nuestro país. Tanto que se hizo necesaria una reforma que pasó, además de por un rescate con dinero público, por la exigencia de medidas de control más severas. Como se comprobó que se habían producido excesivos impagos de las devoluciones de los préstamos aprobados durante los años previos a esta crisis, se impusieron controles más exhaustivos en los departamentos de riesgos de los bancos.

Estos controles tenían la intención de constatar que se iban a empezar a endurecer las condiciones de aprobación de los préstamos. Por consiguiente, comenzarían a solicitarse, como garantías de devolución de los préstamos, requisitos como un aval, una nómina o no haber sido inscrito en los censos de morosos que gestionan organizaciones como ASNEF y RAI.

El presente de un producto financiero al alza

Como entidad intermediaria en las operaciones entre prestamistas y prestatarios, en Bonsai Finance estamos interesados en que la potencial clientela de los préstamos urgentes tenga toda la información oportuna a la hora de elegirlos.

Entre las ventajas que te ofrecen estos préstamos, destacamos que van a ahorrar tiempo y dinero en la realización de fotocopias y su posterior entrega en las oficinas de los bancos. No tendrás que guardar las colas ante las ventanillas de atención de las sedes ni ceñirte a sus horarios de apertura de las sucursales. Por el contrario, podrás hacer todas las gestiones desde tu propia casa, con la comodidad de llevarlas a cabo a la hora que a ti venga bien y desde tu propio ordenador.

Recuerda que tienes que registrar un usuario y entrar a la plataforma, en la que encontrarás el simulador de préstamos. Elegirás cuánto dinero quieres (entre 300 y 800 euros, por ejemplo) y decidirás devolverlo en un plazo de tiempo concreto, lo que generará los honorarios de la operación.

Una vez hayas introducido también tus datos personales y bancarios, si el préstamo es aprobado, el dinero llegará a tu cuenta corriente con la rapidez a la que se había comprometido la entidad de crédito.

En definitiva, los prestamos urgentes te convienen para evitar problemas de impagos ocasionales y para afrontar imprevistos puntuales.