Blog de finanzas personales

Administrar sus finanzas personales no tiene que ser una tarea desalentadora.
Creditos Personales Al Detalle
3 Dic 2019

Profundizamos En Los Creditos Personales

Los creditos personales son unos de los productos financieros que más han cambiado en los últimos años. De hecho, bajo esta denominación se engloban diversos tipos de créditos, los cuales pueden aparecer anunciados con los nombres más diversos.

Unos nombres que, en estos casos, se suelen elegir en función del reclamo mediante el que se quiere llamar la atención en una campaña publicitaria. Por ejemplo, no te resultarán extrañas denominaciones como créditos rápidos, créditos online o créditos sin aval. En todas ellas podríamos haber intercalado la palabra «personales» y no hubiera cambiado su naturaleza. Al fin y al cabo, las anteriores son diversas modalidades de créditos personales.

Una vez realizada esta primera aclaración, pasamos a analizar las características principales de este tipo de créditos.

¿En qué consisten los creditos personales?

En primer lugar, la definición de esta clase de créditos nos remite a sus beneficiarios. Básicamente, son las personas físicas. Aunque está claro que muchas de ellas, como determinados autónomos, van a aprovechar estos créditos para la puesta en marcha, el mantenimiento o el crecimiento de sus empresas. Por lo tanto, este dinero a préstamo también puede acabar beneficiando a personas jurídicas.

Una vez definido el concepto de crédito personal, conviene señalar una nueva diferencia respecto a otros créditos. Nos referimos a la cuantía. Por la misma referencia a la persona, estos créditos no pueden comportar el envío de grandes cantidades de dinero. Por poner unos ejemplos de las sumas que se manejan en estos productos financieros, destacamos las que oscilan entre 300 y 800 euros.

Estas clases de créditos también reciben la denominación de créditos al consumo, ya que van a ser utilizadas principalmente para satisfacer necesidades de consumo directas. Si este dinero a préstamo se solicita para ser invertido en una empresa, no será aprovechado, como un plan de financiación, a medio y largo plazo. Servirá para abonar pagos a corto plazo.

Las entidades de crédito cuentan con productos especiales para la financiación de los grandes proyectos empresariales. Sus condiciones y fines difieren sustancialmente de los característicos de los créditos personales.

¿Cuándo vale la pena y cuándo no interesa recurrir a este tipo de créditos?

Aunque ningún proveedor de creditos personales de la banca alternativa a la tradicional te va a preguntar por la finalidad del dinero que pides a préstamo, has de saber determinar cuándo el contexto es propicio para la solicitud de un crédito personal.

A continuación vamos a darte algunos ejemplos relativos a cuándo va a venirte bien solicitar estos créditos y cuándo no te convendrá. Creemos que remitirte a situaciones habituales de nuestro día a día te ayudará a entender con más facilidad la pertinencia de estos productos financieros.

Supuestos en los que te recomendamos echar mano de los créditos personales

Toma nota de los siguientes:

  • Imagina que llevas tiempo pensando en regalar un viaje al Caribe a tu pareja. Será el viaje con el que celebraréis el décimo aniversario de vuestra boda. Esta semana va a estar de oferta, pero sigues necesitando un empujón económico para pagarlo por adelantado. Cuando pase la semana de la oferta, su precio volverá a ser prohibitivo para ti.
  • Si quieres que tu negocio, ese en el que tanta ilusión has puesto, comience a funcionar, necesitas conseguir la licencia de apertura. Y los técnicos del ayuntamiento que se ocupan de concederlas te han pedido que realices unas obras que te permitan contar con los lavabos suficientes. Como has tenido que afrontar una retahíla de gastos anteriormente, no cuentas con liquidez para hacer frente a la obra. Pero, si no haces la obra, no vas a poder tener ingresos.
  • Te han impuesto una sanción económica por estacionar en doble fila en un espacio en el que esta maniobra estaba prohibida. Has comprobado en las condiciones de la multa que, si la pagas dentro de un plazo determinado, obtendrás una rebaja. Asimismo, si la afrontas dentro de ese periodo de tiempo, te ahorrarás tener que abonar los interés de demora, los cuales incrementarán la cuantía total a pagar por la infracción que cometiste.
  • Deseas retomar tu aprendizaje del inglés, ya que dejaste de estudiarlo cuando acabaste tus estudios obligatorios. Sin embargo, siempre te han echado atrás los precios de los cursos. Pero acabas de ver un anuncio en el que estos han sido rebajados a la mitad si la matriculación se lleva a cabo durante la semana en curso.
  • Por último, ponte en la situación de que tienes un negocio de hostelería abierto y estás al tanto de un nuevo producto que se ha puesto de moda y cuyas ventas durante el verano y un tiempo indeterminado posterior se dispararán. No obstante, no dispones de la máquina que permite fabricarlo. Así que te interesa hacer la inversión oportuna para poder hacer uso de ella. Todos los clientes que pregunten por ese producto y a los que tengas que decirles que no lo puedes ofrecer pueden ser contabilizados como dinero perdido.

Casos en los que te desaconsejamos optar por los créditos personales

Por otro lado, no te compensará pedir un crédito personal en las situaciones que te vamos a explicitar a continuación. Queremos aclarar que tienes toda la libertad para hacer uso de ellos para estos pagos, pero también nos vemos en la obligación de avisarte de que no estarías tomando la decisión más acertada. Te preguntarás por qué.

Ten en cuenta que hay una serie de pagos que tienes que realizar todos los meses. Nos referimos a los que son necesarios para el mantenimiento de unas condiciones de vida dignas. Si tienes que recurrir al dinero a préstamo para solventar estos pagos, significa que no te puedes permitir el tren de vida que llevas. Deberías, si esto sucede, replantearte tu balance de ingresos y gastos y ajustarlos, de manera que los primeros superaran a los segundos.

Puedes llegar a aprovechar los créditos personales para algunos de estos gastos de forma puntual si, por ejemplo, has tenido que realizar uno de los desembolsos del apartado anterior. Entonces estaría justificado que, por el trastorno de tus partidas presupuestarias habituales, hubieras necesitado pedir un crédito mediante el que pudieras llegar a pagar tus gastos corrientes.

En las siguientes líneas te presentamos los gastos comunes, pues son habituales de casi todas las familias, para los que no deberías valorar la opción del crédito personal:

  • El abono de los suministros energéticos mediante los que vas a garantizar unas condiciones de habitabilidad mínimas en tu casa, tales como el agua, la luz o el gas.
  • El pago de la letra de un vehículo que compraste a plazos y el cual necesitas para ir a tu trabajo.
  • La liquidación de la cuota de autónomo que tienes que afrontar cada mes, tengas ingresos o no, para mantener tu negocio dentro de la legalidad.

Si tu situación económica o una mala elección de tus hábitos de pago te llevara a acudir a la financiación mediante créditos personales de los gastos corrientes, el estado de tus finanzas empeoraría de una forma ciertamente peligrosa. Recuerda que, además de tener que devolver la cuantía de los créditos solicitados, tendrías que asumir la de los intereses y los honorarios o costes de las operaciones. Así que encadenar la petición de los créditos personales para encarar estos gastos comunes te conduciría a un sobreendeudamiento galopante.

La ligereza de los trámites de los créditos personales

Como la cuantía y los fines de esta clase de créditos no requieren unas garantías tan altas como las relativas a los planes de financiación a largo plazo de las grandes empresas o los proyectos públicos, no van a ser necesarias unas exigencias de requisitos excesivamente severas.

Lo que no significa que las entidades de crédito alternativas que conceden este tipo de créditos no tengan formas de asegurarse que el prestatario tiene la capacidad suficiente para devolver el dinero que se le ha concedido. El medio por el que se garantizará dicha capacidad será la acreditación de unos ingresos regulares.

Nos referimos a las ganancias que cada mes consigue, por ejemplo, un autónomo. No son tan regulares como las que reciben los trabajadores por cuenta ajena, pero pueden incluso superarlas. Será un sofisticado algoritmo el que determinará si estos ingresos regulares bastarán para que el solicitante sea merecedor de recibir el dinero a préstamo.

Así que no hará falta que, como candidato a obtener la financiación que gestionan estas entidades alternativas a los bancos tradicionales, demuestres el cumplimiento de los siguientes requisitos:

  • Un aval: dinero o bien convertible en dinero que sirve para asegurar, en caso de impagos de las cuotas de devolución, la suma total de la operación del crédito proporcionado.
  • Una nómina: la forma de pago mensual por la que van cobrando su sueldo los trabajadores asalariados.
  • La ausencia de los ficheros de morosos: son listados que realizan entidades como RAI y ASNEF, en los que se incluyen las personas que tienen deudas con diversas entidades de crédito, entre otras. Compartir estos datos les vale para, en su concepción de los hechos, ponerse a salvo de perfiles sospechosos de incurrir en impagos.

La diferencia de requisitos solicitados entre los bancos convencionales y las entidades de crédito alternativas a ellos propició que muchos de los clientes de toda la vida de los primeros se pasaran a las segundas. Quizás pudieran completar la lista de los tres requisitos que te comentamos antes, pero es posible que no pudieran hacerlo en el plazo de tiempo que les apremiaba para lograr el dinero con urgencia.

La rapidez y eficacia de estos productos financieros explican ese trasvase de clientes entre los bancos tradicionales y las entidades de la banca online. Te acabamos de desvelar la otra clave que está detrás de la inmediatez con la que se gestionan estos créditos.

No solo se trata de no tener que afrontar las rígidas exigencias de garantías que las instituciones públicas impusieron a los bancos como contrapartida por el rescate tras la crisis económica que inició nuestro país en 2008. La popularidad que ha alcanzado Internet también ha sido determinante para que la oferta de estos productos financieros haya estado en condiciones de satisfacer una demanda cada vez más informada y exigente.

Trabajar online como base para presentar unos productos financieros rentables

Que la Red de Redes sea la el instrumento básico mediante el que se gestiona cada crédito personal ha supuesto un importante salto cualitativo y cuantitativo para estos productos. Por una parte, los proveedores han podido ofrecer, debido al ahorro en publicidad y recursos humanos y materiales (no hacen falta grandes plantillas ni oficinas), unos créditos en unas condiciones más ventajosas para sus clientes potenciales. Por otro lado, esta clientela ha podido acceder a facilidades para hacerse con el dinero a préstamo con las que antes no había soñado.

Acuérdate del ahorro de tiempo que va a suponer poder hacer todos los trámites asociados a la solicitud y concesión del dinero por Internet. No habrás de ir a las sucursales a hacer cola para entregar documentos. Simplemente, tendrás que adjuntar los sencillos datos bancarios y personales que te pidan en la web. En cuanto a los primeros, aparte de los ingresos regulares que ponderará el algoritmo, no puede faltar la cuenta corriente en la que deseas recibir el dinero. Por lo que respecta a los segundos, son los que caben en el DNI. Principalmente, demostrarás que tienes entre 18 y 65 años. Además, harás constar un número de teléfono móvil, en el cual recibirás las informaciones pertinentes acerca de cómo va tu préstamo.

Te recomendamos que selecciones, mediante el simulador de créditos de la página web, el dinero que requieres y el plazo en el que lo devolverás. Cuando lo hayas hecho, se te informará de los honorarios e intereses que tendrás que sumar a las cantidades a devolver. Si se da conformidad a tu solicitud de préstamo, el dinero te llegará en minutos u horas. Que llegue antes o más tarde dependerá de si la entidad que aloja tu cuenta corriente trabaja con la de la banca online.

En definitiva, los creditos personales suponen incentivos para facilitar la financiación del consumo crítico y responsable.