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Las Cuentas Remuneradas
17 Sep 2019

¿Qué Son Exactamente Las Cuentas Remuneradas?

Es una situación común de las personas que tienen cierta cantidad de dinero ahorrado no saber exactamente qué hacer con él. Existen dudas acerca de dónde invertir el capital con tal de obtener cierta rentabilidad que, por pequeña que sea, ayude a luchar contra la pérdida de valor adquisitivo que supone someterse al paso del tiempo y a la inflación que le acompaña. Dentro del mundo de los productos destinados a dar rentabilidad al dinero encontramos las llamadas cuentas remuneradas.

Si tú eres una persona que cuenta con cierto capital ahorrado, seguro que, por pequeña que sea dicha cantidad, te interesará obtener algún beneficio, es decir, rentabilizar esa tenencia de dinero. Es por ello por lo que deberás prestar atención a este artículo, pues nosotros, como expertos en materia económica, sabremos explicarte al detalle este concepto tan interesante para casos como el tuyo.

¿Qué son las cuentas remuneradas?

La mejor manera de comprender la naturaleza de una cuenta remunerada quizá sea, especialmente, contraponerla a la cuenta corriente tradicional.

Así, una cuenta corriente tradicional se define como un contrato bancario en el seno del cual su titular lleva a cabo un depósito de fondos con el objeto de acceder a ellos posteriormente. Una cuenta corriente se caracteriza, por tanto, por poderse domiciliar pagos e ingresos en ella, retirar capital, emitir o ingresar toda clase de cheques, asociar tarjetas de crédito o débito, disponer del dinero a través de cajeros automáticos o bien mediante ventanilla, realizar transferencias y recibirlas…

Pues bien, frente a esta cuenta corriente clásica, la cuenta remunerada tiene el matiz de, además de asumir todas esas características, generar intereses. ¿Qué quiere decir esto? Pues quiere decir que solo con mantener ingresado en esa cuenta corriente tu dinero, este capital comenzará a generar más dinero, por lo que tus ahorros, por el mero hecho de existir y estar ingresados en este tipo de cuentas, darán lugar progresivamente a más dinero.

Para comprender más detalladamente lo dicho, atenderemos a las características propias de las cuentas corrientes remuneradas analizando también el riesgo de su contratación y los requisitos necesarios para tener acceso a sus beneficios.

¿Cuáles son las características de las cuentas remuneradas?

Toda cuenta remunerada se caracterizará, sea ofrecida por la entidad que sea, por lo siguiente:

– Contar con las características propias de toda cuenta corriente: tal como hemos comentado ya, las cuentas remuneradas, pese a hacer gala de sus especiales ventajas, no dejan de ser una clase más de cuenta corriente. Desde este punto de vista, gozan de todas las características propias de esos productos, tales como la posibilidad de asociarles tarjetas, la posibilidad de realizar transferencias y recibirlas, la de ingresar dinero, etc.

– Dar lugar a remuneración o rentabilidad: esta es su característica principal, la cual da nombre al producto y le otorga todo su interés. Supone que cada cierta cantidad de tiempo se da lugar a la producción de ciertos intereses, que pasan a ser ingresados junto al capital principal originando a su vez nuevos intereses. Dependiendo del producto del que se trate, los intereses pueden devengarse diaria, semanal, mensual o anualmente, pero en todo caso acabarán sumándose al capital principal. Desde este punto de vista, cuantos más intereses se generen más intereses se acabarán produciendo, pues el capital principal irá aumentando y, con él, la cantidad relativa de remuneración obtenida.

Habitualmente, como forma de atracción de nuevos clientes, las entidades bancarias suelen ofrecer una alta rentabilidad durante cierto periodo de tiempo, reduciéndose al pasar dicho periodo y manteniéndose definitivamente en un nivel inferior.

Las franjas habituales suelen ser de entre un 3 y un 5% anual durante el primer periodo, pasando a ser de entre 0,5 y 2% anual una vez superado el periodo promocional. Así, si se cuenta con 3000 euros, durante el primer periodo se podrán llegar a generar hasta 150 euros anuales en concepto de remuneración, pasando a ser 60 el resto del tiempo durante el que el dinero permanezca en la cuenta en cuestión. Sin embargo, esto es un mero ejemplo; lo deseable será contactar con expertos mediadores como nosotros, ya que sabremos dar con el producto que necesitas en tu caso.

– Tratarse de un producto que asegura total liquidez y disponibilidad de los fondos: frente a otros productos destinados a generar rentabilidad, como el caso de la inversión en bolsa o en bienes inmuebles, las cuentas remuneradas aseguran la permanente liquidez de tu dinero, del cual podrás disponer en todo momento.

Como si de una cuenta corriente clásica se tratase, podrás sacar dinero de cajeros, realizar transferencias, emitir cheques y, en definitiva, disponer con plenitud de tu capital. Esto asegura que, en caso de encontrarte en una situación que te exija tener liquidez o de que simplemente desees disponer de un dinero que es tuyo, podrás hacerlo sin ninguna clase de trabas, de manera que el dinero del que dispongas habrá estado generando rentabilidad hasta el momento en el que dispusiste de él y volverá a generarla en el momento que pase a encontrarse nuevamente ingresado.

Sin ninguna duda, este es uno de los puntos fuertes de estos productos de inversión.

– Tener la posibilidad de no cobrar comisiones: aunque esta no es una característica que pueda encontrarse en la totalidad de cuentas remuneradas que se hallan en el mercado, lo cierto es que si se busca bien (especialmente acudiendo a mediadores expertos en la materia) podrán localizarse con ciertas cuentas que, incluso disponiendo de tarjetas de crédito o débito, no lleven aparejada ninguna clase de comisión, ni de mantenimiento ni de apertura ni por realización de transferencias ni de ningún otro tipo.

Esta característica te asegurará que, además de estar recibiendo rentabilidad por tu dinero, no perderás ni un céntimo de la remuneración obtenida, pues no tendrás que hacer frente al pago de comisiones.

El riesgo de una cuenta remunerada

Quizá uno de los elementos que más suelen sopesarse a la hora de llevar a cabo la contratación de cualquier clase de producto destinado a la generación de intereses o ganancias, es decir, cualquier producto de inversión, sea el riesgo que lleva aparejado.

La posibilidad de perder el capital invertido, por pequeña que sea, da lugar siempre a una intranquilidad que impide disfrutar plenamente de los beneficios que, en su caso, genera dicho producto de inversión.

Precisamente por eso, en el contexto de las cuentas remuneradas destaca el hecho de que carecen de todo riesgo, es decir, es imposible perder un solo euro, pues el capital no se ve arriesgado de ninguna manera.

En el año 2016 entró en juego una ley que exigía añadir a todo producto ofrecido por una entidad bancaria el indicador de riesgo financiero correspondiente.

Este nuevo requisito imponía la necesidad de que todo producto contase con un indicador de riesgo, el cual lleva asociado un formato en el que se aplica una escala entre el 1 y el 6 en nivel de riesgo, de manera que el 1/6 corresponde a los productos que carecen de riesgo y el 6/6 corresponde a los de máximo riesgo, en los que la volatilidad es inmensa e impredecible y con los que la posibilidad de perder todo el capital invertido es muy grande.

Pues bien, las cuentas remuneradas, todas ellas, llevan asociado el indicativo de riesgo 1/6, esto es, que son de riesgo prácticamente inexistente. Todo el dinero que se ingrese en estas cuentas permanecerá, en todo caso, a salvo de cualquier pérdida, por lo que contratar este tipo de productos solo te supondrá ganancias.

¿Cuáles son los requisitos para contratar esta clase de cuentas?

Ahora bien, después de todo lo expuesto aquí, podría parecer que una cuenta corriente remunerada es el producto perfecto y que carece de desventajas. Sin embargo, esto no es cierto.

La verdad es que estos productos van acompañados de un impedimento a la hora de acceder a ellos y es el de los requisitos exigidos para su contratación o, en su caso, para continuar generando intereses.

Dichos requisitos deben ser estudiados para cada caso concreto, pero en general se caracterizan por exigir el mantenimiento de una cantidad mínima de dinero en la cuenta, la domiciliación de una nómina o cualquier otra clase de ingreso periódico, la domiciliación de algún recibo y, en ocasiones, la realización de operaciones mediante el uso de las tarjetas de débito o crédito aparejadas a la cuenta.

En conclusión, las cuentas remuneradas, pese a los requisitos que para su contratación suelen exigirse, se constituyen como un excelente producto destinado a hacer crecer nuestros ahorros. Como te hemos comentado, se trata de inversiones sin el más mínimo riesgo que te garantizarán la imposibilidad de perder un solo céntimo a través de ellas, pero no solo eso, sino que además te aseguran el crecimiento progresivo de tus ahorros. Como habrás visto, la remuneración no será demasiado grande, pero sí segura y continua. Desde este punto de vista, si lo que buscas es hacer que tu dinero trabaje mientras tú te despreocupas, deberás tener en cuenta este producto. Por otra parte, te recomendamos acudir a expertos mediadores en la contratación de este tipo de servicios, tales como nosotros.

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