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Rentabiliza tus ahorros con las cuentas remuneradas
10 Abr 2018

Rentabiliza tus ahorros con las cuentas remuneradas

La capacidad de ahorro de cada persona es diferente, pero lo que, como consumidores, tenemos claro es que siempre preferimos que los bancos nos ofrezcan algo por nuestros ahorros a que nos cobren comisiones. Por eso, en los últimos años, se han puesto tan de moda las cuentas remuneradas.

El origen de este producto financiero

No cabe duda de que el producto estrella de las entidades bancarias es la cuenta corriente destinada a que los clientes hagan sus ingresos y efectúen el pago de sus recibos, saquen dinero en efectivo, etc.

Pero pronto los bancos se dieron cuenta de que sus clientes también necesitan un producto destinado, específicamente, al ahorro, pero que no suponga inmovilizar su dinero. Surgieron entonces las cuentas de ahorro.

El funcionamiento de este producto es sencillo: el cliente ingresa dinero y este se queda en una cuenta ideada, especialmente, para ahorrar, por lo que en ella no se pueden domiciliar recibos ni esta tiene tarjetas de crédito o débito asociadas. Eso sí, el dinero está siempre a disposición de su titular, que puede sacar todo o parte cuando lo estime conveniente.

A finales de los años 90, llegó a España el banco holandés ING Direct; que lanzó una fuerte campaña para captar clientes con lo que, a día de hoy, sigue siendo su producto estrella: la Cuenta Naranja.

Esta Cuenta Naranja supuso toda una revolución en el sector bancario. Era la primera vez que una entidad bancaria disponía de una cuenta específica destinada al ahorro y, además, ofrecía a sus clientes una rentabilidad alta por sus ahorros.

El producto no tenía ningún tipo de comisión para el cliente y, además, le daba mensualmente unos intereses por el dinero que tenía ahorrado. Todo eran ventajas y, por eso, el modelo fue muy bien aceptado. ING comenzó a ganar clientes y el resto de entidades bancarias decidió seguir el camino que la entidad holandesa había marcado.

¿Qué es, exactamente, una cuenta remunerada?

Una cuenta remunerada es aquella que ofrece a su titular un determinado tipo de interés por el dinero que hay ella. Puede ser una cuenta corriente o de ahorro, pero lo más habitual es que sea una cuenta de ahorro remunerada, para que dicho ahorro sea verdaderamente efectivo.

Además de dar un interés más alto por el dinero que otro tipo de cuentas, otra de las peculiaridades a destacar de estas cuentas es que, en la mayoría de los casos, no tienen comisiones (algunas entidades exigen tener una cantidad mínima en la cuenta para que no haya comisiones ni recargos de ningún tipo) y el cliente cuenta con su dinero siempre a su entera disponibilidad.

Operativa con una cuenta remunerada

La operativa que se puede llevar a cabo con un producto de este tipo depende de si se trata de una cuenta de ahorro o corriente.

Las cuentas de ahorro tienen una operativa bastante limitada y, por tanto, no cuentan con tarjetas asociadas ni se admite la domiciliación de recibos en ellas. Mientras que las cuentas corrientes permiten llevar a cabo la operatividad necesaria en el día a día: domiciliar recibos, tener tarjetas, hacer retiradas en efectivo en cajeros automáticos…

¿Qué ventajas tiene abrir una cuenta remunerada?

Sabemos los intereses que se vamos a recibir desde el primer momento: el contrato de cuenta remunerada indica la rentabilidad de la inversión y esta se mantiene inalterable durante el período pactado. Si la entidad bancaria decide hacer cambios en el tipo de interés aplicable, debe comunicarlos al cliente con al menos dos meses de antelación.

No tiene comisiones: los bancos saben que, para ser competitivos, deben reducir sus comisiones al mínimo. En el caso de este producto, la mayoría de ellos ofrece cuentas remuneradas exentas de todo tipo de comisiones y gastos asociados.

El dinero está disponible: al no tratarse de un plazo fijo, el cliente siempre tiene libertad de acceso a su dinero y puede ingresar más y sacar algo o incluso todo. Puede hacerlo en cualquier momento y sin recibir ninguna penalización por ello.

El capital está garantizado: el dinero ingresado en este tipo de cuentas está protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que cubre hasta 100.000 € por titular.

¿Qué debes tener en cuenta al elegir una cuenta remunerada?

Hoy en día, hay muchas entidades que nos ofrecen productos de este tipo. Por eso, es bueno que, antes de elegir, se haga una comparativa entre las diferentes posibilidades. En dicha comparativa debes prestar especial atención a los siguientes factores:

Comisiones: comprueba si la entidad bancaria aplica algún tipo de comisión o gasto a este producto. Ten en cuenta que, si hay comisiones, la rentabilidad que conseguirás será menor.

Rentabilidad: el banco te informa de la rentabilidad de este producto desde el primer momento, por lo que puedes saber qué entidad te da más por tu dinero.

Plazo: es normal que el nivel de rentabilidad no sea el mismo siempre. Es habitual que los bancos lancen promociones y ofrezcan una rentabilidad más alta durante los primeros meses.

Saldos máximos y mínimos: esta información se suele encontrar en la letra pequeña del contrato. La mayoría de las cuentas remuneradas tiene un límite máximo, a partir del cual ya no se dan más intereses. Suele oscilar en torno al millón de euros. En algunas, existe, además, un límite mínimo; que implica que debes tener un mínimo de saldo en la cuenta, para recibir los intereses.

Permanencia: la cuenta remunerada es un buen instrumento para atraer clientes, pero la entidad bancaria sabe que también tiene que retenerlos. Por ello, muchas establecen un tiempo mínimo de permanencia del cliente, si quiere recibir la rentabilidad estipulada en el contrato.

En el caso de que la cuenta remunerada sea, ademas, una cuenta corriente, también deberás prestar atención a si es posible asociar tarjetas de crédito o débito a ella, los gastos que esto implica y si luego podrás sacar dinero en el cajero sin comisión.

¿Cómo calcular la rentabilidad de una cuenta de este tipo?

Si lo que quieres es saber la rentabilidad que te va a dar la cuenta remunerada, debes dividir el TIN (Tipo de Interés Nominal) por el número de meses que pretendas mantener el dinero depositado en la cuenta.

Para hacer la comparativa entre la rentabilidad que te ofrecen diferentes entidades bancarias, debes hacer la misma operación, pero usando, en este caso, la TAE (Tasa Anual Equivalente).

Tributación de los intereses de las cuentas remuneradas

Como es lógico, los intereses derivados de los ahorros deben ser declarados a Hacienda, puesto que estas cantidades están sujetas al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La tributación de estas cantidades puede variar de un año a otro, pero lo habitual es pagar entre un 19 y 23 % de los intereses obtenidos.

Esto es importante, puesto que, a la hora de ver la rentabilidad que te puede dar una cuenta de este tipo, también debes tener en cuenta lo que vas a pagar a Hacienda.

En la mayoría de los casos, los bancos ingresan directamente en las cuentas de sus clientes la cantidad neta. Es decir, el propio banco descuenta de los intereses generados la parte que corresponde a los impuestos, por lo que el cliente no tiene que preocuparse por nada.

¿Qué cuentas remuneradas son las mejores?

A la hora de abrir una cuenta de este tipo, es conveniente que sea el cliente quien analice toda la información y determine qué producto le puede venir mejor. No obstante, cuando se trata de una cuenta corriente remunerada, es mejor elegir aquella que suponga la mínima vinculación posible entre el cliente y la entidad. Si lo que buscas es una cuenta de ahorro remunerada, la mejor opción es siempre la que te ofrezca los intereses más altos u otras ventajas adicionales.

¿Cuenta remunerada o plazo fijo?

Cuando se trata de ahorrar, es bastante común que surja la duda entre qué producto es mejor, si una cuenta remunerada o un plazo fijo.

Es importante remarcar que, en ambos casos, el dinero está garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos, pero aquí acaban las similitudes. En una cuenta remunerada, el cliente tiene acceso a su dinero siempre que quiera y sin ningún tipo de penalización; mientras que, en el plazo fijo, el acceso a los ahorros solo puede darse una vez agotado el tiempo pactado. En el caso de poder accederse antes, se aplicará una penalización.

Aunque, tradicionalmente, el plazo fijo daba más intereses; de unos años a esta parte, los intereses son mayores en las cuentas remuneradas, especialmente, si son corrientes. Esto se debe a que la vinculación entre el cliente y el banco es mayor cuando hay una cuenta corriente remunerada, lo que se compensa ofreciéndole unos intereses algo más altos.

Top 5 de cuentas remuneradas

En la actualidad, las cuentas de ahorro remuneradas más rentables son:

1. Cuenta Coinc.

2. Cuenta Facto de Banca Farmafactoring.

3. Cuenta Ahorro Bienvenida de Openbank.

4. Cuenta Ahorro WiZink.

5. Cuenta Naranja ING.

Las cuentas corrientes remuneradas más rentables son:

1. Cuenta nómina 5 % TAE de Bankinter.

2. Cuenta No-Nómina de Bankinter.

3. Cuenta 1,2,3 del Santander.

4. Cuenta Inteligente de Evo Banco.

5. Cuenta Clara de Abanca.