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sacar partido a tu dinero con cuentas de ahorro
31 Mar 2018

Cómo sacar partido a tu dinero con cuentas de ahorro

En un entorno de bajos tipos de interés en el que sacar rentabilidad al ahorro, la información sobre los diferentes productos financieros que existen en el mercado es vital para lograr seguridad y una posible rentabilidad a tus ahorros. Entre estos productos, se encuentran las cuentas de ahorro, las más extendidas en nuestro país; puesto que algunas no solo te aportan seguridad (al depositar tu dinero en ellas), sino también un rendimiento a tu capital.

En esta entrada, nos vamos a detener en este producto y te vamos a ofrecer toda la información sobre estas cuentas: qué son, cómo ahorrar con ellas, sus ventajas y desventajas, consejos, etc.

¿Qué son las cuentas de ahorro?

Podríamos definir a estas cuentas como unas auténticas huchas con tu capital, pero en una entidad financiera. Se trata de un contrato entre la entidad y el titular, en el que el banco custodia tu dinero; que, previamente, habrás ingresado en la cuenta corriente. A cambio, los clientes obtenemos rendimientos, vía intereses, por el tiempo que dejamos el dinero allí.

Aunque la ventaja de estas cuentas es que el capital siempre suele estar ahí disponible, están pensadas para mantenerlo durante un tiempo determinado; puesto que, si el ahorro se saca rápidamente, los intereses que se han podido llegar a ganar van a ser mínimos. Por otro lado, las operaciones realizadas son menores que las de una cuenta corriente, ya que el objetivo final es que el cliente pueda generar una base de ahorro.

En la actualidad y un contexto de bajos tipos de interés, estas cuentas te aportan una pequeña rentabilidad, alrededor de un 1 % TAE. No obstante, puedes encontrar algunas excepciones; que, aunque no te aporten una excesiva remuneración, te proporcionen ventajas suculentas: descuentos en plataformas online de compras, promociones en tiendas, ventajas para amigos o familiares o ventajas con la entidad financiera.

Tipos de cuentas para ahorrar

Si lo que deseas es sacar una rentabilidad a tus ahorros, te recomendamos que rastrees las diferentes ofertas de las entidades, pero también tengas claro el tipo de cuenta que deseas y las que existen en las entidades a disposición de cada ahorrador. ¿Qué cuentas existen?

Cuentas infantiles

Son cuentas destinadas a que los niños logren aprender a realizar gestiones con su dinero y consigan un ahorro. Además, suelen incluir descuentos y regalos acordes a su edad.

Cuentas de empresa

Sirven para gestionar el dinero de una empresa (especialmente, de las pymes), además de para sacar una rentabilidad al cash de una compañía.

Cuentas de vivienda

Su objetivo es el ahorro para la compra de una vivienda o un local, aunque también se les saca rentabilidad para la reforma de estos lugares.

Diferencias entre la cuenta corriente y de ahorro: las características y los beneficios de las cuentas de ahorro

En primer lugar, es importante conocer las diferencias entre las cuentas corrientes y de ahorro; y, previamente, también el objetivo por el que el cliente apuesta por uno u otro servicio. La cuenta de ahorro tiene como objetivo la rentabilidad, mientras se mantiene nuestro dinero depositado en la entidad, mientras que la cuenta corriente nos ayuda a mantener nuestras operaciones día a día y con nuestro capital.

Entre sus principales características y ventajas, destacan las siguientes:

Proporcionan intereses

Este producto conlleva una rentabilidad. Es su principal característica, por lo que ahorrarás con más rapidez. Es esperable que cuanto más dinero haya en ella, más beneficios obtendrás.

La operativa es limitada

Por norma general, este tipo de cuentas solo permite la realización de transferencias, estando el dinero limitado a los traspasos entre cuentas internas y en la misma entidad bancaria. Es decir, para traspasar el dinero a la cuenta bancaria corriente de una entidad, previamente, es necesario realizar un traspaso a la cuenta corriente; y, luego, a otra entidad financiera. En estas cuentas, algunas veces, es imposible cargar nóminas o contar con medios de pago asociados. No obstante, las condiciones se deben consultar con el banco, puesto que algunos sí lo permiten.

El ahorro es gradual

El ahorro se realiza poco a poco. Se permite acceder a los ahorros cuando los necesites. Una gran ventaja, puesto que no necesitas contar con una cantidad mínima para la apertura del producto; y, si necesitas capital, lo puedes conseguir con facilidad y sin penalizaciones (a diferencia de lo que ocurre con otros productos).

Inversión segura

El dinero invertido se encuentra garantizado por el banco gracias al Fondo de Garantía de Depósitos, que llega a cubrir 100.000 € por cada titular y entidad. Si quiebra el banco, tendrías garantizada esta cantidad.

Productos con una liquidez destacada

La liquidez proporciona es elevada. Se retira, en todo momento, sin penalizaciones, algo que no ocurre en plazos fijos o inversión en acciones.

Sin comisiones, aunque depende de la entidad

En concepto de administración, mantenimiento y custodia de cuenta, no existen comisiones. Eso sí, debes analizar la letra pequeña para asegurarte que el capital en la cuenta de ahorro no caiga por culpa de las comisiones.

Acceso a ventajas proporcionadas por las entidades

Estas cuentas te permiten sumar puntos, que posibilitan acceder a beneficios o conseguir regalos, siempre en función del capital depositada y política de la entidad. Los regalos se reservan a nuevos clientes del banco.

Desventajas de este producto

Posibles intereses

En este caso, debes observar la letra pequeña. Si usas el capital fuera del plazo establecido o existen comisiones por el mantenimiento de la cuenta, se puede llegar a generar el pago de comisiones.

Ganancias inferiores, aunque sin riesgo

El riesgo de contar con una cuenta de ahorro es, generalmente, bajo. Pero, a su vez, el interés ocasionado en la rentabilidad de este producto es bajo.

Capital mínimo

Muchos bancos exigen que, en la apertura de cuenta, exista un capital mínimo para esquivar las comisiones. En otros casos, a más dinero, el TAE será mayor.

Tarjetas de crédito

Las cuentas de ahorro, en la mayoría de los casos, no te permiten vincular una tarjeta de crédito o débito.

¿Cómo puedes llegar a calcular el beneficio que obtendrás?

Para el cálculo de la rentabilidad de una de estas cuentas, debes conocer, siempre antes de contratarlo, cuánto dinero puedes ganar con este producto y mantener el dinero en ellas. Considera una serie de variables.

El plazo del tiempo

En primer lugar, debes tener el claro el tiempo que tu dinero debe estar depositado en las cuentas de ahorro: el plazo por el cual sabrás cuánto te rentará. No existe un tiempo marcado, aunque algunas entidades ofrecen una rentabilidad más alta durante los primeros meses.

Tasa Anual Equivalente

El TAE es el interés que obtendrás en el caso de mantener el dinero durante doce meses. Con esta tasa consigues conocer y comparar los intereses del producto a un año vista, en coste o rentabilidad.

TIN

En este caso, hablamos del interés de la cuenta. Lo que vamos, realmente, a ganar: puede ser, generalmente, igual al TAE o presentar ligeramente variaciones, tanto al alza como a la baja. Esta variación será posible si se trata de una cuenta con una rentabilidad inicial promocional, independientemente del tiempo de la promoción.

Saldo

El saldo es el dinero que tienes depositado en la cuenta. A más capital en ella, más rentabilidad futura puedes llegar a obtener. Siempre, por otro lado, te debes fijar en los límites. Existen cantidades mínimas a remunerar.

¿Cuándo no te interesa una cuenta?

Antes de abrir una cuenta de este tipo, debes conocer, entre otros aspectos, para qué la quieres y la rentabilidad que deseas obtener.

¿Cuándo no te interesa abrir una cuenta de ahorro? En los siguientes supuestos:

Rentabilidad alta durante más tiempo

Las cuentas de ahorro te ofrecen una alta rentabilidad, similar a la de los depósitos, pero con una gran diferencia: durante un plazo determinado y con una rentabilidad, al finalizar, demasiado baja. Si lo que deseas es rentabilidad a largo plazo, es mejor buscar otro producto; o, en su defecto, una alternativa de rentabilidad mucho más elevada.

Si deseas contar con una cuenta con operativas completas

Las cuentas sirven para ahorrar y sacar rentabilidad, pero también para dejar tu dinero estable y sin muchos movimientos. Si lo que quieres es mover el capital (pagar facturas, hacer transferencias…), lo ideal es abrir una cuenta bancaria corriente sin comisiones, para contar con una operativa y unas funcionalidades completas.

Si buscas sacar partido a la cuenta de la nómina

Cuando se abre una cuenta de ahorro, no se suele exigir nómina en ella. Por ello, si lo que deseas es domiciliar la nómina en una cuenta, lo ideal es que abras una cuenta nómina especializada que te aporte una rentabilidad y observar qué entidades pueden llegar a ofrecerte más ventajas por los ingresos obtenidos.

Las cuentas de ahorro están extendidas en España gracias a su rentabilidad y seguridad en el capital depositado. En la actualidad, la mayoría de entidades ofrece rentabilidades que oscilan entre el 0,3 y 1,5 % TAE. Antes de contratar una de estas cuentas, debes realizar un ‘rastreo’, para ver la que más te conviene, en rentabilidad y tiempo.