Blog de finanzas personales

Administrar sus finanzas personales no tiene que ser una tarea desalentadora.
Tipos de cuentas sin comisiones
20 May 2018

Tipos de cuentas sin comisiones que debes conocer

/
Etiquetas

En los últimos años los tipos de interés han bajado mucho. Eso ha provocado un importante perjuicio económico para los bancos, que tenían en ellos una de sus principales fuentes de ingresos. En consecuencia, han buscado nuevos medios para ganar dinero. Y precisamente una de estas fórmulas ha sido aplicar comisiones a las cuentas que tienen sus clientes.

Sin embargo, la dura competencia que existe entre las distintas entidades bancarias ha propiciado la aparición de cuentas sin comisiones. Como su propio nombre indica, son cuentas cuyo titular no tiene que pagar por ellas al banco. Pero, antes de explicarte cuáles son los distintos tipos de cuentas sin comisiones, vamos a recordarte las distintas clases de estas que cobran las entidades bancarias.

Tipos de comisiones

Las comisiones más habituales que los bancos aplican a sus cuentas son la de mantenimiento y la de administración, que pueden cobrarte mensual, trimestral o anualmente. Otra comisión que te encontrarás frecuentemente es la de descubierto, que te cobrarán si tu cuenta está en negativo, es decir, en números rojos. Son también bastante comunes la comisión por ingreso de cheques, que tendrás que abonar cuando introduces en tu cuenta un talón, y la comisión por transferencias, que pagarás al enviar dinero a otra cuenta de distinto banco. Y, finalmente, está la comisión por retirada de efectivo, que te cobrarán si sacas dinero de un cajero perteneciente a otra entidad bancaria.

En definitiva, son muchas cargas económicas. De hecho, quienes nos dedicamos a la operativa con bancos recomendamos que, al escoger una cuenta bancaria, lo mejor es comenzar por el análisis de las comisiones que conlleva. Para que te hagas una idea, todas ellas pueden suponer al año una cantidad que ronda los 100 euros. Y ello sin estar nunca en negativo, pues en este caso se dispararían las comisiones.

Como decíamos, afortunadamente, la competencia entre las entidades bancarias ha propiciado la aparición de cuentas sin comisiones en las cuales no te cobrarán nada de todo lo anterior. A su vez, existen diversos tipos de estas. Vamos a explicártelos señalando las ventajas e inconvenientes de cada uno.

Una cuenta sin comisiones para cada tipo de cliente

Cada una de estas clases de cuentas está diseñada para un determinado tipo de cliente, por tanto, en función de su edad, situación laboral o personalidad física o jurídica. Las más frecuentes son las que enumeramos a continuación.

Cuentas para niños y jóvenes

Tu intención al abrir una de estas cuentas, normalmente, es el ahorro para tus hijos. Por ello, es lógico que no incluyan comisiones. Sin embargo y como contrapartida, normalmente tampoco ofrecen intereses o, si lo hacen, son mínimos. Podríamos decir que son, simplemente, huchas donde los más pequeños meten sus ahorros.

Cuentas de ahorro para adultos

Otro tanto puede decirse respecto a las cuentas de ahorro para adultos. Generalmente, carecen tanto de comisiones como de interés a favor del cliente.

Cuentas nómina

Como su propio nombre indica, son cuentas que te exigen domiciliar tu nómina o pensión, si eres jubilado. Al ser comercialmente ventajosas para las entidades bancarias, no te cobran comisiones y, además, su apertura suele ir acompañada de algún regalo para el cliente. Por otra parte, a veces el banco te exigirá que domicilies algún recibo para no cobrarte comisiones y, quizá, también una permanencia mínima de tiempo, que puede rondar entre los 24 y los 36 meses.

Cuentas para autónomos

Podríamos decir que son el equivalente a las anteriores para los trabajadores por cuenta propia. Hasta no hace mucho, el autónomo era el gran olvidado de las entidades bancarias. Pero, de un tiempo a esta parte, ha ido adquiriendo importancia para ellas. El resultado son estas novedosas cuentas para autónomos que tampoco tienen comisiones. Además, presentan otra ventaja: permiten una mayor capacidad de endeudamiento y la apertura de líneas de crédito para facilitar la operativa laboral de estos trabajadores, que habitualmente deben hacer pagos y no siempre poseen liquidez.

Cuentas online

En los últimos años, han proliferado los bancos online, es decir, sin oficinas físicas abiertas al público. Al no tener que hacer frente a los gastos que conlleva esa presencia física, suelen eliminar las comisiones de sus cuentas. La función de estas, normalmente, es el ahorro. Acostumbramos a poseer una cuenta habitual donde tenemos nuestros ingresos y pagos y después este tipo de cuentas para ir metiendo el dinero que no gastamos en el mes.

Cuentas asociadas a hipotecas o depósitos

Debemos aclararte que estas cuentas se abren exclusivamente para facilitar las operaciones de la entidad bancaria. Tú quieres obtener una hipoteca o deseas contratar un depósito y el banco usa estas cuentas para cobrarte las cuotas en el primer caso o abonarte los intereses en el segundo. Por tanto, se usan para la propia operativa de la entidad. En consecuencia, no sería justo que además te cobrase comisiones. De hecho, el propio Banco de España señala que hacerlo es contrario a las buenas prácticas financieras. A pesar de ello, algunas entidades cobran comisiones por este tipo de cuentas. Si te ocurre eso, negocia con tu banco para que te las eliminen.

Por otra parte, a veces las entidades bancarias ofertan no cobrar comisiones para captar nuevos clientes. En este caso, no se trata de una cuenta concreta sino que basta que abras una del tipo que sea. No obstante, si lo haces, te aconsejamos que revises los extractos de la misma periódicamente porque no sería la primera vez que comienzan a cobrarlas sin avisar al cliente.

En conclusión, actualmente hay en el mercado un buen número de entidades que ofrecen cuentas sin comisiones. Estas tienen como principal ventaja la ausencia de costes para ti. Pero también presentan algún inconveniente. El peor de estos es que, prácticamente, no te dan intereses por el dinero que tienes depositado en ellas.

En cualquier caso, te recomendamos que hagas un repaso por los distintos bancos que ofrecen este producto. Una vez hecho esto, te aconsejamos contratar la cuenta que te parezca más ventajosa. Como decíamos anteriormente, puede proporcionarte un ahorro anual de, aproximadamente, 100 euros, que no es poco.

Deja un comentario